martes, 3 de febrero de 2015

La mejora de la salud oral que se consigue tras el saneamiento con una prótesis dental implanto-soportadora tiene repercusiones positivas en la estabilización del bienestar y de la salud en general.
De este modo, un puente implanto-soportado en la mandíbula puede ralentizar la atrofía del hueso periimplantorio, asegurar la función masticatoria y aumentar significativamente la eficiencia de la masticación.

Por su parte, esto tiene una influencia positiva en el aprovechamiento de la alimentación, ya que, en comparación con una prótesis total soportada por la encía, los músculos masticatorios vuelven a ejercitarse gracias al aumento de la actividad masticatoria y a la estabilidad de la restauración. Así, ya no se producen molestias funcionales o si se presentan, pueden tratarse con seguridad.

Los criterios importantes para el paciente son una fijación segura de la prótesis y la consiguiente comodidad masticatoria, una fonación sin trastornos, una estética intra y extraoral adecuada y, sobre todo, una función prolongada de la restauración que haga innecesario realizar más intervenciones. Otros aspectos importantes son un manejo sencillo y sin complicaciones, así como una higiene fácil de la restauración. Contacte con su laboratorio de confianza en Zaragoza y vuelva a disfrutar de las comidas y sobremesas en familia.